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Nicholas Gilman is a renowned journalist and food writer based in Mexico City.

Nicholas Gilman es un renombrado periodista gastronómico radicado en la Ciudad de México.

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Quintonil: Estrellas Fugaces

Quintonil: Estrellas Fugaces

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Fue agradable cenar en la compañía de cinco de los mejores chefs de la ciudad. Yo estaba dispuesto a dar otro intento a Quintonil, a pesar de un par de pruebas decepcionantes unos meses antes. Después de todo, el joven y talentoso chef, Jorge Vallejo, había trabajado en Pujol. Y La Señora Francesa, en que confío más, se encantó el lugar.

Para celebrar su segundo aniversario, el restaurante, tranquilo y elegante, iba ofrecer un menú especial, una colaboración de los chefs Vallejo y David Kinch, Manresa, de estrellas Michelin en California. Se ofrecieron nueve tiempos con maridaje de vinos - sonaba prometedor.

La lista de los "50 mejores Restaurantes" de San Pellegrino en la que Quintonil ocupa el puesto 21 se lo describe así: "Una propuesta gastronómica de México está en oferta en este restaurante de un año de edad, empujador de límites, cuya estrella está en ascenso". Lamentablemente, Este no era el caso; El cielo estaba desolado, sin estrellas, en aquella noche desafortunada.

Empezamos con unas cositas éxitosas. “Mini” es la palabra mejor para estas botanas, que salieron una por una, con tanto espacio entre que todos habíamos terminados nuestra cerveza artesanal que se ofrecía como aperitivo mucho antes.

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Los dos primeros fueron diseñados por el chef Kinch. Una sola croqueta de espárragos fue una de las mejores cosas que comí. Su corteza caliente, crujiente y ligeramente empanada dio paso a una ráfaga de crema líquida de espárragos, rica y reluciente de aquel verde primaveral. Era como una jugada a través de pastos verdes y quería cinco más, pero uno era todo lo que nos regalaron.

Al rato, una mini cazuela de chicharrón de callo de hacha, que realmente saboreaba intensamente de vieiras, algo así como esas cosas coloridas pastel que te dan con rijstaffel pero mucho mejor, pero de nuevo sólo uno por cliente. Pedimos más y conseguimos tres pequeñas piezas ... suspiro.

Dos de las ofertas del chef Vallejo fueron servidas-después de otra larga pausa. Un steak tartar tenía varios intrigantes ingredientes - maíz nixtamalizado por ejemplo, pero sabía de nada en particular. Mejor era una nube de papa en un pequeño tazón ahogando trozos de carne picada y ahumada de longaniza de Valladolid. Por este tiempo habíamos estado sentados durante una hora y habíamos ingerido unos 50 gramos de comida cada uno. Mi estómago estaba retumbando y sentía la fuerza de la Champagne, que siguió a la cerveza.

Finalmente llegó una entrada más sustancial, erizo bañado en agua del mar, una salmuera dulce / salada bastante ligera para no disfrazar el sabor delicado del pescado. Bueno. Abulón en mantequilla de algas, puré de limón real y coliflor rostizado no lo era. Los pedazos de los tres acompañamientos eran tan pequeños que no se notaban - con la excepción del limón demasiado acido. Me encanta la coliflor asado, que parece estar en todas partes en estos días, pero no cuando no puedo encontrarlo. El abulón en sí era sin carácter.

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Luego salió una rutabaga en mole de quelites de Jorge. No sé cómo se le habría ocurrido esta idea abominable, pero, por favor, no vuelvas a servírmelo. Sabía a calcetines viejos.

Cerdo asado, el evento principal supongo, fue hecho medio rojo, rosa y jugosa, una presentación de bienvenida. Su "norinade", un adobo de algas nori, era interesante en el mejor de los casos. Sin embargo, un maridaje no ocurrió.

Los postres fueron 50-50. Pulgares arriba para la natilla de limón esponjoso con tomillo fresco; Hacia abajo para un plato festivo de pequeños cucharaditas de mamey y galletas – eso he visto en Dulce Patria y hecho mejor. 

Por lo general, esta comida de aniversario estuvo decepcionante. Los máximos eran pocos, los mínimos eran muchos. Nos sentamos durante horas. El servicio era muy amable y eficiente, pero culpo a la cocina para entrega lenta. El vino no fue cuidadosamente elegido. Y el precio era el más alto de este crítico, y sus cuatro compañeros descontentos, nunca había visto en México - una friolera $ 2900 pesos por persona- ”¡ Lo Podría haberlo ahorrado para Per Se!” -gruñó un chef. “Todavía tengo hambre” -gimió otro. - “Vamos al St. Regis, para tomar una copa; allí se hace una gran pizza de aguacate ", sugirió otro.  Eso lo hicimos.

Quintonil
Newton 55, Polanco
Tel. 5280-2680, 5280-1660
Abierto de lunes a sábado 1 - 11 p.m.
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Desde el norte: La Tonina - Casa de los Tacos Norteños

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Fine Dining @ Fonda Fina

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